0, silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio silencio; 1, Amanita muscarina. Sombrero carnoso\, de 6 a 15 (20) cm de diámetro. Primero convexo\, después extendido\, brillante\, húmedo o un poco viscosos con la lluvia\, de un llamativo rojo-escarlata o rojo-anaranjado\, cubierto de numerosas escamas o verrugas\, casi piramidales\, blancas o un poco amarillentas. El margen es estriado en los ejemplares adultos. Láminas apretadas\, libres\, desiguales\, anchas\, ventrudas\, blancas o teñidas ligeramente de amarillo. Pie blanco\, liso\, primero lleno\, después hueco\, engrosado por la base en un bulbo redondeado\, adornado de círculos concéntricos blancos o cremas\, más o menos algodonosos\, y que son retos de la volva blanca harinosa. Anillo amplio\, membranoso\, colgante\, poco estriado\, blanco o ribeteado de amarillo. Carne firme\, blanca\, anaranjada bajo la cutícula del sombrero\, de sabor suave y ligero olor a rábano. Esporas blancas en masa\, lisas\, elípticas\, hialinas\, no amiloides\, de 9- 11x6-8 micras. A finales de verano y en otoño\, tanto en bosques de coníferas como de caducifolios: pinos\, abetos\, hayas\, abedules\, etc. Venenosa aunque no mortal. Confusión posible con las variedades: regalis\, de sombrero carnoso y robusto\, color rojo-hígado y verrugas amarillas\; la formosa\, de sombrero amarillo-anaranjado con muy pocas verrugas amarillentas\; y\, la aureola\, de sombrero rojo-naranja\, sin verrugas y con la volva menos harinosa y algo más membranosa. La diferencia fundamental con la amanita caesarea\, es que tiene las láminas y el pie de color amarillo y la volva muy membranosa.; 2, Volvariella Bombycina Sombrero de 7 a 20 cm. Al principio ovoide o acampanado\, luego convexo más o menos extendido. Carnoso\, blando\, sedoso-velloso\, fibriloso\, a menudo cubierto de pequeñas mechas de color blanco o blanco amarillento. Láminas apretadas\, ventrudas\, libres\, denticuladas en el borde\, primero blancas\, después rosa encarnado. Pie blanco\, pleno\, robusto\, glabro\, firme. Volva amplia\, espesa\, consistente\, alta\, en forma de saco\, blancuzca\, manchada de ocre. Carne tierna\, blanca\, espesa en el centro\, delgada en el borde\, de sabor agradable y olor fuerte y poco agradable cuando la seta se hace adulta. Esporas rosas\, rosa-amarillento pálido al microscopio\, ovoides\, gutuladas\, de 8-10x5-6 micras. En verano y en otoño\, sobre viejos troncos\, tocones\, hoquedades de planifolios: hayas\, robles\, acres\, olmos. También sobre el serrín. Especie poco común. Comestible. No tiene confusión.; 3, El punto es el límite de la extensión\, se consideras sin longitud y le falta profundidad. Carece de propiedades físicas espaciales y temporales. No tiene principio. No es dinámico\, pues no tiene tendencia a moverse en dirección alguna\; no es estático\, pues no es el resultado de fuerzas que se equilibran en algún lugar. Sin forma ni contenido carece de sustancia y de cualquier otra cualidad. Aún careciendo de todo\, siendo la ausencia de cualquier cualidad\, es el elemento primigenio de la arquitectura. Podemos decir que es un ente más metafísico que real\, y no podía ser de otra manera.; 4, El diseño de un jardín zen tiene su origen en un punto\, en este caso el punto es una gota de agua que cae sobre la superficie plana de un estanque. La gota de agua cuando choca contra la superficie del estanque crea una perturbación que se traduce en una serie de ondas circulares concéntricas que se propagan por la superficie del mismo\, este hecho físico tan sencillo ha sido el punto de partida para diseñar los famosos jardines zen o jardines de arena. La imagen de este ámbito simboliza la relación entre la mente y el pensamiento. La superficie tranquila del estanque\, simboliza la mente\, refleja la realidad\, pero tan pronto como una gota cae\, el pensamiento\, produce ondulaciones en la superficie del agua y la realidad se distorsiona. Estos jardines no son más que un espacio rectangular cubierto de grava o arena en el que hay esparcidas unas rocas\, y está bordeado bien por un pequeño muro de arcilla\, o por un muro formado por uno o dos setos.; 5, Este espacio rectangular carente de elementos constructivos y en muchos casos de rocas puede considerarse como una estructura arquitectónica\, y esto es debido a la configuración espacial de estos espacios. Para un japonés la apreciación estética del espacio está inevitablemente unida a un sentido inconsciente del tiempo. Un libro japonés empieza donde acaba un libro occidental\, así\, un lector japonés pasa las páginas de izquierda a derecha\, es decir\, la lectura se desarrolla hacia la izquierda. Luego el japonés tiende a considerar la derecha como representativa del pasado y la izquierda como el futuro. En tres dimensiones\, arquitectura y jardín\, el este está asociado al pasado y el oeste\, donde se encuentra el paraíso\, es el futuro. De este modo la dirección del tiempo es este-oeste. A veces este diseño espacio-temporal tiene un elemento asimétrico\, si una de las rocas fluye en dirección contraria infunde al espacio una concepción dinámica. Este dinamismo saca al jardín de la mera representación del paisaje y le convierte en un objeto de meditación. Otro hecho notable respecto a las rocas\, es que están distribuidas de tal manera que no pueden ser vistas al mismo tiempo. Esta es una de las características más interesantes de la concepción espacial japonesa: el espacio es secuencial. Es necesario el tiempo en la percepción del espacio.; 6, La Luz de las Estrellas le preguntó a No-Ser: Maestro ¿es usted o no es usted? Y como no recibió ninguna clase de respuesta\, la Luz de las Estrellas se dispuso a esperar a No-Ser\, Aguardando a ver si aparecía. De ese modo mantuvo su mirada fija en el profundo vacío Con la esperanza de echar una mirada a No-Ser. Todo el día estuvo a la expectativa y no vio nada. Escuchó pero no vio nada. Se extendió para tocar y no agarró nada. Entonces\, la Luz de las Estrellas\, exclamó al fin: ¡Esto es! Puesto que se trata de lo más distante que hay\, ¡quién podría alcanzarlo! Puedo comprender la ausencia del Ser\, ¡Pero quién puede comprender la ausencia de la Nada Si ahora\, encima de todo\, No-Ser Es? ¿Quién puede comprenderlo?; 7, Mi región ofrece gran número de paseos espléndidos\; y aunque durante muchos años he caminado prácticamente cada día\, y a veces durante varios días\, aún no los he agotado. Un panorama completamente nuevo me hace muy feliz\, y sigo encontrando uno cada tarde. Dos o tres horas de camino me llevan a una zona tan desconocida como siempre espero. Una granja solitaria que no haya visto antes resulta a veces tan magnífica como los dominios del rey de Dahomey. La verdad es que puede percibirse una especie de armonía entre las posibilidades del paisaje en un círculo de diez millas la redonda -los límites de una caminata vespertina- y la totalidad de la vida humana. Nunca acabas de conocerlos por completo.; 8, Desde los seis años de edad tenía la manía de dibujar la forma de los objetos. Hacia los cincuenta años\, había publicado una infinidad de dibujos\, pero todo lo que he producido antes de los setenta años\, no merece la pena tenerlo en cuenta. A la edad de setenta y tres años\, comprendí\, más o menos\, la estructura de la verdadera naturaleza\, de los animales\, de las hierbas\, de los árboles\, de los pájaros\, de los peces y de los insectos. Por consiguiente\, a la edad de ochenta años habré hecho más progresos aún\; a la edad de noventa años penetraré el misterio de las cosas\; a los cien años habré alcanzado\, decididamente\, un grado de maravilla y\, cuando tenga ciento diez años\, en mi obra\, tanto un punto como una línea\, todo estará vivo. Pido a quienes vivan tanto como yo que verifiquen si cumplo mi palabra. Escrito a la edad de setenta y cinco años por mí\, antaño Hokusai\, hoy Gwakio Rojin\, el anciano loco por el dibujo.; 9, Un grupo de ciegos de nacimiento deseaban saber cómo era un elefante. Uno le tocó la cabeza y dijo que era como una tinaja\; otro\, la trompa y dijo que el elefante era como una serpiente\; otro\, las defensas y dijo que era como rejas de arado\; otro el lomo y dijo que era como un granero\; otro\, la pata y dijo que era como un pilar. Análogo es el error de quienes pretenden saber qué es el universo.; 10, Shen-kuan\, discípulo y sucesor del patriarca\, no comprendió al principio su doctrina\, cuya revelación le era negada por éste. Para probar la sinceridad de su fe\, Shen-kuan se cortó el brazo izquierdo\; Bodhidharma\, interrumpiendo su silencio de muchos años\, le preguntó qué deseaba. Shen- kuan le respondió: no hay tranquilidad en mi mente\; hazme la merced de pacificarla. Bodhidharma le dijo: muéstrame tu mente y te daré paz\, a lo que contestó el discípulo: cuando busco mi mente no doy con ella. Bien\, dijo Bodhidharma\, ya estás en paz. Shen-kuan\, entonces\, recibió una brusca iluminación: comprendió la Verdad.; 11, Hemos oído hablar de una Sociedad para la Difusión de Conocimientos Útiles. Se dice que saber es poder y cosas por el estilo. Me parece que tenemos igual necesidad de una Sociedad para la difusión de la Ignorancia Útil\, a la que llamaremos Conocimiento Bello\, una sabiduría provechosa en un sentido más elevado: pues\, ¿qué es la mayor parte de nuestra llamada sabiduría\, tan cacareada\, más que la presunción de que sabemos algo\, lo que nos roba la ventaja de nuestra ignorancia real?. Lo que llamamos sabiduría es a menudo nuestra ignorancia positiva\; la ignorancia\, nuestra sabiduría negativa. Gracias a muchos años de trabajo paciente y lectura de la prensa -¿porque\, qué otra cosa son las bibliotecas científicas sino archivos de periódicos?- un hombre acumula una miríada de datos\, los almacena en su memoria. A veces la ignorancia de un hombre no sólo es útil\, sino también bella\, mientras que su pretendida sabiduría resulta a menudo\, además de desagradable\, peor que inútil.; 12, Mi deseo de conocimiento es intermitente\; pero el de bañar mi mente en atmósferas ignoradas por mis pies es perenne y constante. Lo más alto a lo que podemos aspirar no es a la Sabiduría\, sino a la Simpatía con la inteligencia. No tengo constancia de que esta sabiduría más elevada alcance algo más definitivo que una nueva y enorme sorpresa ante la súbita revelación de la insuficiencia de cuanto hemos llamado hasta el momento Sabiduría: el descubrimiento de que hay más cosas en los cielos y la tierra de las que sueña nuestra filosofía.; 13, El objeto: la cosa se define por su inutilidad. Su nombre\, misterio de lo genérico\, contiene al mundo. La cosa es una apuesta de comprensión ahí donde alcanza con palabras a decirlo\, por discreción\, por olvido\, por no tener a la mano otra palabra u otro gesto para ese espacio vacío que se significa en su inminencia. Un objeto es siempre un objeto de afecto\; es una forma de pertenencia\; una obligatoriedad. El objeto se hace desde la mirada. No es un qué en el mundo\, sino un cómo\, un dónde. La disposición o el uso del objeto son aleatorias. Su verdadera naturaleza siempre está en potencia.; 14, El artista debe regular su vida. Aquí tienen el horario detallado de mis actividades diarias: Me levanto a las 7.18h\; inspirado de 10.23 a 11.47h. Almuerzo a las 12.11h y me levanto de la mesa a las 12.14h. Saludable paseo a caballo\, en el fondo del parque de 13.19 a 14.53h. Otra inspiración de 15.12 a 16.07h. Ocupaciones diversas (esgrima\, reflexiones\, inmovilidad\, visitas\, contemplación\, destreza\, natación\, etc.)\, de 16.21 a 18.47h. La cena se sirve a las 19.16 y se termina a las 19.20h. a continuación\, lecturas sinfónicas en voz alta de 20.09 a 2.59h. Me acuesto normalmente a las 22.37h. una vez por semana\, despertar sobresaltado a las 3.19h (los martes).; 15, Sólo como alimentos blancos: huevos\, azúcar\, huesos rallados\; grasa de animales muertos\; ternera\, sal\, coco\, pollo cocido en agua blanca\; mohos de fruta\, arroz\, nabos\; morcilla alcanforada\, pastas\, queso(blanco)\, ensalada de algodón y algunos pescados (sin piel). Me hiervo el vino\, que bebo frío con zumo de fuchsia. Tengo apetito: pero no hablo nunca comiendo\, por miedo a atragantarme. Respiro con cuidado (poco cada vez). Bailo muy raras veces. Cuando ando\, voy por los lados y miro fijamente atrás. Muy serio de aspecto\, si me río es sin querer. Y siempre me disculpo por ello con educación. Sólo duermo con un ojo\; tengo un sueño muy duro. Mi cama es redonda y perforada por un agujero para que pase la cabeza. Cada hora\, un criado me toma la temperatura y me pone otra. Desde hace tiempo estoy abonado a una revista de moda. Llevo un gorro blanco\, medias blancas y un chaleco blanco. El médico me ha dicho siempre que fume. A sus consejos añade: -Fume\, amigo: si no\, otro fumará en su lugar.; 16, ¿Qué prefiere usted: la Música o la Charcutería? Parece que es una pregunta que tendría que hacerse a la hora de los entremeses. En muchos sitios se ha sustituido el excelente y suave silencio por música mala. Está bien visto\, por lo general\, oír cosas de mal gusto\, escuchar tontas cantinelas\, algo piadosas\, tomando una cerveza o probándose un pantalón\, dar la impresión de apreciar los obligados sonoros de los bajos\, contrabajos & otros espantosos pitos\, mientras no se piensa en nada. ¡Uf! Todo esto es muy duro para un hombre de mi edad & esta dufayelización musical me agobia. ¿El remedio?. Unos formidables impuestos\; terribles vejaciones\, severas represiones. Suplicios\, incluso. ¿Hay derecho a envilecer fríamente nuestra pobre vida? Miren a esos editores sin respeto humano\, sin pudor: vean los grotescos arreglos son que resisten las obras más puras a ellos entregadas\, confiadas\, y cómo las adornan con sus porquerías. Cojan algunos catálogos de obras modernas\, y de las más delicadas & vean lo que hacen con ellas esos guarros. ¡Puaj! Vergüenza debería darles. -¡El Comercio!\, me dirán ustedes. -¡Los Negocios!\, me repetirán. ¡Uf! Todo eso es muy duro para un hombre de mi edad\; & ese dufayelismo indecente\, ese podrido mercantilismo\, me agobian. ¿Qué prefiere usted: la Música o la Charcutería?.; 17, El zen se distingue de las demás sectas del budismo tradicional en que es una vía que\, tanto por medio de la meditación como de la concentración en los menores actos de la vida cotidiana\, lleva a la Iluminación. Cualquier trabajo manual o intelectual que contribuya a sacar al ser del estado de pasividad\, participa de ese camino de despertar\; así los monjes zen barren los patios de los monasterios y se entregan a las más humildes tareas. Con mayor motivo\, cualquier creación\, cualquier forma de arte que sea expresión del yo profundo constituye en una enseñanza\, al menos\, un testimonio para los demás. Semejantes ejercicios juegan con la noción de tiempo: hay que captar la vida en el instante\, sin que ninguna digresión de estilo pueda desviarla. Por otra parte\, es conveniente disponer una parte inconclusa o de vacuidad para que el que mire pueda completar en sí mismo el movimiento\, percibir libremente las formas y comprender su simbolismo. Desde el punto de vista del despertar zen\, cualquier obra de arte vale\, sólo\, por la vida que transmite. Permanece siempre incompleta\, abierta como el círculo del infinito\, apenas legible.; 18, Todo sonido es lo invisible bajo forma de perforador de coberturas. Inmaterial\, franquea todas las barreras. El sonido ignora la piel\, no sabe lo que es un límite: no es interno ni externo. Ilimitante\, no es localizable. No puede ser tocado: es lo inasible. La audición no es como la visión. Lo contemplado puede ser abolido por los párpados\, puede ser detenido por el tabique o la tapicería\, pude ser vuelto inaccesible incontinenti por la muralla. Lo que es oído no conoce párpados ni tabiques ni tapicerías ni murallas. Indelimitable\, nadie puede protegerse de él. No hay punto de vista sonoro. No hay terraza\, ventana\, torreón\, ciudadela\, mirador panorámico para el sonido. No hay sujeto ni objeto de la audición. El sonido se precipita.; 19, Antes del nacimiento y hasta el último instante de la muerte\, hombres y mujeres oyen sin un instante de pausa. No hay sueño para la audición. Por eso los instrumentos que despiertan apelan al oído. Para el oído es imposible ausentarse del entorno. No hay paisaje sonoro porque el paisaje supone distancia ante lo visible. No hay apartamiento ante lo sonoro. Lo sonoro es el territorio. El territorio no se contempla. El territorio sin paisaje.; 20, A diferencia de los párpados\, que se cierran para suspender la visión y que es posible abrir para restablecerla\, el pabellón de las orejas no se pliega sobre sí mismo para interrumpir la audición. Plutarco escribe: Se dice que la physis\, al dotarnos de dos orejas y una lengua\, proyectó obligarnos a hablar menos y oír mejor. La physis oyó el silencio antes de hacer\, con animales\, algunos hombres. Tenemos una oreja más que lengua tiene la boca.; 21, El instante de mayor mengua sonora no es nocturno sino crepuscular. Es el mínimo auditivo. Pan es el extraño estruendo del silencio meridiano. El crepúsculo es el punto cero sonoro en el orden de la naturaleza. A decir verdad\, no es en absoluto un punto cero\, no es en absoluto el silencio\, sino el mínimo sonoro propio de la naturaleza. La humanidad no cesa de obedecer. Para la ontología\, el mínimo del sonido se define por la frontera entre el piar y el croar. Es la hora del silencio. El silencio en nada define la carencia sonora: define el estado en que el oído está más alerta. La humanidad no está para nada en el origen del despliegue de lo sonoro y de lo taciturno\, como tampoco en el origen de lo luminoso y de lo umbrío. El estado en que el oído está más alerta es el umbral de la noche. Es la hora que prefiero.; 22, La morada de los ruidos y los sones delimita en el espacio una delgada película circular celeste cuyo espesor es inferior a la centésima parte del radio de la tierra. Este envoltorio incluye: 1.la superficie de las tierras emergidas\, 2.una fracción de la profundidad de los mares\, 3.la región aérea que bordea estos dos elementos. El conjunto de sones y ruidos propio de los vientos\, de los volcanes\, de los océanos y de la vida que apareció en las tierras que se elevaron por encima de las aguas tiene tal diversidad que impuso un canto específico a todos los auditores del mundo. En el mundo\, la morada de las voces animales es muy tenue. En el mundo\, la morada de las lenguas humanas es minúscula.; 23, Tres monedas lanzadas una vez dan como resultado cuatro líneas: tres caras\, quebrada con un círculo\; dos cruces y una cara\, recta\; dos caras y una cruz\; quebrada\, tres cruces\, recta con un círculo. Tres monedas lanzadas tres veces dan como resultado ocho trigramas (escritos desde la base hacia arriba): chien\, tres rectas\; chen\, recta\, quebrada\, quebrada\; kan\, quebrada\, recta\, quebrada\; ken\, quebrada\, quebrada\, recta\; kun\, tres quebradas\; sun\, quebrada recta\, recta\; li\, recta\, quebrada\, recta\; tui\, recta\, recta\, quebrada. Tres monedas lanzadas seis veces dan como resultado sesenta y cuatro hexagramas (dos trigramas\, el segundo escrito sobre el primero) leídos en referencia a un diagrama de los números 1 al 64 en una disposición tradicional con ocho divisiones horizontales que corresponden a los ocho trigramas inferiores y ocho divisiones verticales que corresponden a los ocho trigramas superiores. Un hexagrama que tiene líneas con círculos se lee dos veces\, primero como está escrito\, después cambiado. De ese modo\, chien-chien\, líneas rectas con círculos\, se lee primero como 1\, luego como kun-kun\, 2\; mientras que chien-chien\, líneas rectas sin círculos\, se lee sólo como 1.; 24, Los diagramas están confeccionados con igual número de elementos (sesenta y cuatro) que se refieren a Superposiciones (un diagrama) (cuantos eventos suceden a la vez durante un espacio estructural dado)\; Tiempos (un diagrama)\; Duraciones (n\, el número de posibles superposiciones\, en estas obras\, ocho diagramas)\; Dinámica (ocho diagramas). Donde hay ocho diagramas\, cuatro son móviles y cuatro inmóviles en todo momento (móvil quiere decir que un elemento pasa a la historia una vez usado\, cediendo su lugar a otro\; inmóvil quiere decir que un elemento\, aunque usado\, se queda para ser usado de nuevo). Qué tablas son y cuales está determinado por el primer lanzamiento en un punto estructural de una unidad grande\; si es un número impar produce un cambio\; si es par\, mantienen la situación previa. No obstante\, los diagramas de Tiempos y de Superposiciones permanecen inalterados a lo largo de toda la hora.; 25, En los diagramas de sonidos\, treinta y dos de los elementos (los números pares) son silencios. Los propios sonidos son simples\, agregados (ej. El acorde obtenido algunas veces en un piano preparado cuando se pulsa una sola tecla)\, o situaciones complejas (constelaciones) en al tiempo (ej. Los caracteres chinos hechos con varios trazos). Los sonidos de una altura definida (ruidos) pueden usarse libremente sin ninguna restricción. Los de altura definida se consideran en número de doce. En cualquier diagrama de sonidos (hay treinta y dos) existen dos cuadrados (cuatro por cuatro)\, uno sobre otro. Las doce notas de leen tanto horizontalmente como verticalmente. En el caso de la movilidad de los sonidos (desaparición en la historia) cuatro en sucesión también producen las doce notas con o sin ruidos y repeticiones. En el caso de una interferencia (la aparición de un sonido que tiene características comunes con las de la situación sonora previa) las características que producen la interferencia se omiten del sonido de nueva aparición o son interrumpidas en la situación sonora previa. En los diagramas de dinámica sólo dieciséis sonidos producen cambios (uno\, cinco\, nueve\, etc.)\, los otros mantienen la situación previa. En los diagramas de duración hay sesenta y cuatro elementos (puesto que el silencio también tiene longitud). Mediante el uso de fracciones (ej. 1/3\; 1/3+3/5+1/2) medidas según una escala estándar ( 2 y 1/2cm. corresponden a una corchea)\, estas duraciones son\, para el propósito de la composición musical\, prácticamente infinitas en número.; 26, Dios y divinidad se diferencian por el obrar y el no-obrar. Si regreso a Dios y no me detengo allí\, mi traspaso es mucho más noble que mi emanación. Yo solo traigo todas las criaturas de su ser espiritual a mi razón\, de modo que sean una en mí. Si llego al fundamento\, al suelo\, al torrente y a la fuente de la divinidad\, nadie me pregunta de dónde provengo o dónde he estado. Nadie me ha echado allí de menos: allí\, Dios está des- deviniendo.; 27, Pero ascenso designa ir más allá de sí mismo. Por tanto\, el intelecto no debe trascender solamente aquello que es accesible a la representación sensorial\, sino también lo que le es accesible a él mismo. Además\, en cuanto el intelecto refiere atributivamente todo al ser\, debe también pasar más allá (transire) del ser. En efecto\, el ser no es causa del ser\, como tampoco el fuego es causa del fuego. Esta causa es algo mucho más elevado\, hacia lo que hay que ascender.; 28, Si tuviese un Dios al que pudiese conocer\, nunca lo consideraría como Dios. Y si conoces algo de Él\, Él no es nada de todo ello\, y por el hecho de conocer algo de Él\, caes en la ausencia de conocimiento y\, por esa ausencia de conocimiento\, en la animalidad. Pues lo que no es cognoscente en las criaturas \, es animal. Si no quieres tornarte animal\, no conozcas nada de Dios\, que no puede pronunciarse en palabras. Debes salir totalmente de tu ser-tuyo y disolverte totalmente en su ser-suyo\; tu tuyo debe devenir en forma tan total un mío en su suyo\, que llegues a conocer con Él eternamente su condición de ser no devenido y su innombrable nihilidad.; 29, Ruego a Dios que me libre de Dios\, porque mi ser esencial está por encima de Dios\, en cuanto entendemos a Dios como origen de las criaturas. Pues\, en aquel ser de Dios donde Dios está por encima del ser y de la diferencia\, ahí estuve yo mismo\, ahí quise que fuera yo mismo y conocí mi propia voluntad de crear a este hombre igual a mí. Por eso soy la causa de mí mismo en cuanto a mi ser que es eterno\, y no en cuanto a mi devenir que es temporal. Y por eso soy un no-nacido y según mi carácter de no-nacido\, no podré morir jamás. Según mi carácter de no-nacido he sido eternamente y soy ahora y habré de ser eternamente. Lo que soy según mi carácter de nacido\, habrá de morir y ser aniquilado\, porque es mortal\, por eso tiene que perecer con el tiempo. Junto con mi nacimiento eterno nacieron todas las cosas y fui causa de mí mismo y de todas las cosas\; y si lo hubiera querido no existiría yo ni existirían todas las cosas\; y si yo no existiera no existiría Dios. Yo soy la causa de que Dios es Dios\; si yo no existiera\, Dios no sería Dios. Mas no hace falta saberlo.; 30, A flote. A la napolitana. Abra la cabeza. Acariciador. Aconséjese atentamente. Acribillado. Acumulativamente. Adoptar aire falso. Afectando demasiada importancia. Afirmativo. Agitado. Alegremente. Alegría moderada. Alto. Aminorar con amabilidad. Aminorar con bondad. Aminora mentalmente. Ampliando la cabeza. Ampliarse. Amplíe su impresión. Amplio de miras. Apaciblemente. Apague. Arrulle.; 31, Atentamente. Atrase despacio\, sin ambages. Atrase una hora. Bailando. Bajamente. Bastante alerta. Bastante encendido. Bastante frío. Beba. Blanco. Brutal. Ceremonioso. Caiga hasta el debilitamiento. Calmado sin lentitud. Calmado y profundamente suave. Cante. Cante seriamente. Casi invisible. Claustralmente. Como un animal. Como un ruiseñor con dolor de muelas. Como una suave petición. Con asombro. Con ceremonia. Con convicción y una tristeza rigurosa. Con deferencia. Con dos manos. Con el rabillo de la mano. Con el rabillo del pensamiento. Con energía. Con entusiasmo. Con fascinación. Con fuerza. Con la cabeza. Con la mano en el corazón. Con lentitud. Con más soltura. Con mucha seriedad y una gravedad cortés. Con mucho cuidado. Con precaución y lento. Con sencillez. Con ternura. Con tristeza. Con tristeza y fatalidad. Con un candor recatado pero conveniente. Con un profundo olvido del presente. Con una gran bondad. Con una justa cólera. Con una ligera intimidad. Con una sana superioridad. Con una tímida piedad. Concentrarse en la renuncia. Convencer. Corpulentus. Corra. Cuidadosamente. De cuerpo. De lejos. De lejos y con aburrimiento. De lo alto de usted mismo. De manera muy particular. De reojo y contenido por adelantado. Despegado sin aridez. Determinado. Doble cuidadosamente. Doble lentamente. Empapar. Empaparse. En blanco e inmóvil. En el gaznate. En el más profundo silencio. En la boca del estómago. En las costillas. En llamas. En lo mejor. En pleno pecho. Engordar. Enigmático. Epotus. Establecerse. Esté como encendido. Evite toda exaltación sacrílega. Exaltado. Fisiognómico. Flotando. Fríamente. Fuera y doloroso.; 32, Graciosamente. Grandioso. Guiñando el ojo. Hábilmente. Haga como yo. Hipócritamente. Ignorar la propia presencia. Ilusorius. Imitativus. Impasible. Importante. Indudable. Inflexible. Interrogue. Intimar. Invitarse. Irónicamente. La cabeza entre las manos. La espalda encorvada. La mano sobre la cabeza de su alma. Lacado como un chino. Lágrimas en los dedos. Latoso. Lechuguino. Lento y doloroso. Lento y grave. Lento y triste. Ligero. Ligero\, pero decente. Los huesos secos y lejanos. Llano. Lleno de sutilidad\, hágame caso. Llévelo más lejos. Llore como un sauce. Macilento de cuerpo. Más blanco. Más íntimamente. Más pesado todavía\, si es posible. Melancólico. Mirándolo dos veces. Mirándose de lejos. Misma afirmación pero más interior. Misterioso y tierno. Moderado y muy aburrido. Modestamente. Mover hacia dentro. Muévase. Muy aburrido. Muy afectuoso. Muy blanco. Muy confuso. Muy convincente. Muy cristianamente. Muy perdido. Muy reluciente. Muy sinceramente silencioso. Muy turco. Naturalmente. Necesariamente. Negligentemente. Negruzco. No cambie de fisionomía. No coma demasiado. No demasiado sangriento. No hable. No pierda el norte. No salga. No se atormente. No se engría. No sude. No tosa. No trague. Noblemente.; 33, Nocturnamente. Nocturnus. Obedecer. Obligatoriamente. Opacus. Oscuro. Palidezca. Pálido y hierático. Para mirar de cerca\, no más. Paso a paso. Permanezca (poco) justo delante de usted. Pesado. Por completo. Positivamente. Postule usted mismo. Preciosamente. Provéase de clarividencia. Que su emoción sea suave. Quédese atónito. Rasque. Rebote someramente. Rehuya el sonido. Respire. Retire la mano y métasela en el bolsillo. Sabiamente. Seco como un cuco. Ser visible un momento. Seriamente pero sin lágrimas. Siga sin perder el conocimiento. Siga recto. Sin grandiosidad. Sin irritarse. Sin lustre. Sin maldad. Sin nada de poesía. Sin orgullo. Sin ostentación. Sin pestañear demasiado. Sin prisas. Sin que el dedo se ponga colorado. Sin ruido\, vuelva a hacerme caso. Sin temblar demasiado. Sobre la lengua. Sobre terciopelo amarillecido. Solo\, durante un instante. Sonría. Súbase sobre sus dedos. Subitus. Supersticiosamente. Tan tranquilo. Temblar como una hoja. Tierno. Triste. Un poco caliente. Un poco cocido. Un poco rococó pero lento. Valientemente fácil y complacientemente solitario. Váyase. Vea. Verdaderamente. Virtuoso. Viscoso. Visible por un instante.; 34, Acostumbraos a ver una tostada sin sentir la necesidad de robarla. Tocar la tostada de un amigo podría hacer que se os hinchara la cabeza Yo tuve un perro que\, a escondidas\, se fumaba todos mis puros. Tuvo una enfermedad estomacal. ¡A su padre le dio mucha pena!; 35, Edrioftalmos: crustáceos de ojos sésiles\, es decir\, sin pedúnculo e inmóviles. Tristísimos por naturaleza\, estos crustáceos viven retirados del mundo\, en agujeros en los acantilados. Podoftalmos: crustáceos con los ojos situados en pedúnculos móviles. Son hábiles e infatigables cazadores. Se encuentran en todos los mares. La carne de podoftalmos constituye un sabroso manjar.; 36, El conejo ha perdido el pelo: el que tenía sobre la nariz. Sus amigos le llamaban el Velloso para distinguirlo de los demás conejos. Desde ahora le llamarán el Pelado\, designación menos gloriosa. Su novia no querrá saber nada de él\, sus futuros hijos quedarán con ello menguados\, sus correligionarios (los que practican la misma religión que él) se apartarán al verlo. Está llorando su infortunio\, aunque tenga los ojos secos y una sonrisa en los labios.; 37, Hubo una época en que el mundo de los espejos y el mundo de los humanos no estaban separados como lo estarían después. En esos tiempos los seres especulares y los seres humanos tenían grandes diferencias de color y de forma\, pero convivían en armonía y además era posible ir y venir a través de los espejos. Sin embargo\, una noche las gentes especulares invadieron la tierra sin advertencia y se produjo el caos. Mejor dicho\, los seres humanos pronto advirtieron que las gentes del espejo eran el caos. Los invasores eran muy poderosos\, y sólo se los pudo derrotar y regresar a los espejos gracias a las artes mágicas del Emperador Amarillo. Para mantenerlos allí\, el emperador urdió un hechizo que obligó a esos seres caóticos a copiar mecánicamente los actos y la apariencia de los hombres. El hechizo del emperador era fuerte pero no eterno\, por lo tanto\, un día el hechizo se debilitará y las formas turbulentas de los espejos empezarán a agitarse. Al principio la diferencia entre las formas especulares y las formas conocidas pasará inadvertida\, pero poco a poco se separarán pequeños gestos\, se transfigurarán colores y formas y de pronto ese mundo encarcelado del caos se volverá violentamente en el nuestro. Tal vez ya esté aquí.; 38, En la China antigua\, las situaciones humanas y cósmicas eran ocho. Estas se representaban partiendo de un octógono nombrado Pa kua. A su alrededor aparecían ocho "trigramas" (dibujos de líneas continuas o discontinuas) agrupadas en conjuntos de tres que representaban el Yang y el Yin de la concepción asiática de la filosofía. El componente masculino y denso (Yang)\, era representado por una línea contínua. El Yin\, por su parte\, era representado por una línea discontinua de dos partes. Mediante estas combinaciones de tres elementos (trigramas) podían representarse las ocho situaciones. Los elementos ubicados en los vértices del octógono Pa kua se correspondían con las cuatro estaciones y los cuatro puntos cardinales elementales eran: el cielo\, la tierra\, el agua y el fuego. Los cuatro vértices restantes los ocupaban entonces\, el resto de los elementos: trueno\, montaña\, viento y lago. Contrario a las concepciones occidentales\, en la China antigua ubicaban el Sur\, en la parte superior de los gráficos\, y lo hacían corresponder con el verano. El oeste a la derecha\, haciéndolo coincidir con el otoño. Los principios y las propiedades contrapuestas\, se ubicaban diametralmente opuestas en el octógono y lo mismo sucedía con las estructuras de los correspondientes trigramas\, lo cual otorga al Pa Kuan una extraordinaria armonía y simetría. La combinación de dos trigramas o hexagramas da lugar a 64 combinaciones posibles\, que se hacen corresponder con cada uno de los 64 oráculos y situaciones posibles del I Ching.; 39, El razonamiento de generación de las situaciones complejas hexagrámicas\, a partir de las elementales trigrámicas\, es de una notable sencillez y síntesis. Por ejemplo\, el trigrama CdC (Continuo-discontinuo-Continuo) del fuego\, superpuesto sobre el trigrama ddd de la tierra\, es símbolo de progreso: (CdCddd = progreso)\, pues fuego equivale a su vez al concepto pegarse\, adosarse\, apoyarse mientras que la tierra es sinónimo universal de receptividad\, madre tierra\, materialidad\, la hembra misteriosa del taoísmo y por consiguiente\, la amalgama de estos dos conceptos era para los chinos el sol en su marcha sobre la tierra y símbolo del progreso.; 40, Hasta Poincaré\, se suponía que el caos era una enfermedad entrópica que venía desde el exterior de un sistema\, el resultado de contingencias y fluctuaciones externas. Pero ahora parece que un sistema aislado en una caja e intacto durante miles de millones de años podía desarrollar en cualquier momento sus inestabilidades y su caos propio. Poincaré reveló que el caos\, o el potencial para el caos\, es la esencia de un sistema no lineal\, y que aun un sistema completamente determinado como los planetas en órbita podía tener resultados indeterminados. En cierto sentido había visto que la realimentación podía magnificar los efectos más pequeños. Había advertido que un sistema simple podía estallar en una perturbadora complejidad.; 41, La mecánica cuántica es una teoría revolucionaria porque considera que el micromundo es básicamente estadístico e indeterminado\, no exacto. La teoría del caos proviene de la física clásica\, del determinismo newtoniano de causa y efecto\, que aún se considera como la norma del mundo en gran escala. La mayoría de los científicos creían que al menos aquí\, en un mundo de patrones de tráfico y nubes de lluvia\, la causa y el efecto tenían que prevalecer: aunque no pudiéramos aprender a predecir y controlar tales cosas a la perfección\, podíamos aproximarnos cada vez más al ideal. Pero en el espejo del determinismo hemos entrevisto una invasión indeterminada. Los científicos del caos han descubierto que los sistemas deterministas que se mantienen a sí mismos por oscilación\, iteración\, realimentación y ciclos límite (sistemas que incluyen la mayoría de las cosas que nos interesan) son vulnerables al caos enfrentan un destino indeterminado (imprevisible) si se los lleva más allá de límites críticos.; 42, Es bien sabido que el corazón tiene que ser regular\, de lo contrario morimos. Pero el cerebro tiene que ser irregular\; de lo contrario tenemos epilepsia. Esto muestra que la irregularidad\, el caos\, conduce a sistemas complejos. No se trata de desorden. Por el contrario\, yo diría que el caos posibilita la vida y la inteligencia. El cerebro ha sido seleccionado para volverse tan inestable que el menor efecto puede conducir a la formación de orden.; 43, Los hologramas describen la construcción profunda de la materia y el movimiento de la energía. Los fractales describen las formas que cobra la materia y los procesos ordenados y caóticos que transforman esas formas. Ambos parecen sugerir que cada parte o fenómeno del mundo físico representa un microcosmos del todo. Los fractales constituyen un sistema descriptivo y una nueva metodología para una investigación que sólo acaba de empezar. También puede ser\, como el holograma\, una nueva imagen de la totalidad. Los fractales sin duda nos revelarán cada vez más a cerca del caos oculto dentro de la regularidad y acerca de los modos en que la estabilidad y el orden pueden nacer de la turbulencia y el azar subyacentes. Y revelarán más a cerca de los movimientos de la totalidad.; 44, El azar nació del concepto de ignorancia\, de la idea de falta de información. En este sentido original\, surge una definición que para muchos sigue siendo la única razonable: un fenómeno aleatorio es todo aquel que se resiste a ser descrito por un formalismo\, que no permite ser reducido por un proceso algorítmico conocido. Se trata de una definición subjetiva del azar. El azar es un concepto complementario del conocimiento. La cantidad de azar presente en el universo\, o la cantidad de él que intervienen en los procesos naturales\, no tiene más límite que el de avance del conocimiento.; 45, Intoxicación por setas hepatotóxicas. Es la forma más grave de intoxicación por setas\, a la que se atribuyen el 90 % de fallecimientos por micetismo. Conocida con otros nombres (síndrome faloidiano\, intoxicación faloidiana\, síndrome ciclopeptídico)\, se debe al consumo de setas cuyas toxinas poseen un marcado tropismo por el hígado. Pueden llevar a la muerte en el contexto de una necrosis hepática fulminante. Las toxinas responsables son las amanitinas o amatoxinas\, octapéptidos de estructura bicíclica\, cuyo peso molecular oscila entre 900 y 1000 daltons. Se aislaron por vez primera en la especie A. phalloides\, junto a otros dos grupos de toxinas\, las falotoxinas y las falolisinas. Aunque se ha especulado sobre el posible papel de las falotoxinas (heptapéptidos cíclicos) en la fase gastrointestinal\, se ha confirmado de manera clara que son únicamente las amatoxinas las responsables de toda la intoxicación en los humanos. Se estima que las toxinas contenidas en unos 25 a 50 gramos de setas constituyen una dosis potencialmente mortal para un adulto.; 46, Hablamos del habla. ¿De qué otro modo puede estarse cerca del habla si no es hablando? Pese a todo\, nuestra relación con el habla es indeterminada\, oscura\, casi muda. Si pensamos en esta extraña situación\, será inevitable que cualquier comentario acerca de este tema nos suene inicialmente extraño e incomprensible. Sería\, por tanto\, provechoso si desistiésemos de la costumbre de oír siempre tan sólo lo que ya entendemos. Esta proposición no va dirigida sólo a cada oyente\; va dirigida más aún a aquel que intenta hablar del habla -sobre todo cuando ello tiene lugar con la sola intención de mostrar posibilidades que nos permiten estar atentos al habla y a nuestra relación con ella. Cualquiera que sea el momento y modo como hablamos el habla - el habla misma no llega precisamente nunca al habla. Un gran número de cosas llegan al habla cuando se habla\, sobre todo aquello de lo que se está hablando: un hecho\, un suceso\, una cuestión\, algo que nos concierne. Únicamente porque en el hablar cotidiano el habla misma no llega propiamente al habla sino que se retiene\, estamos precisamente capacitados para hablar un habla: para tratar de algo y a propósito de algo en el hablar\, para entrar en el diálogo\, para permanecer en el diálogo.; 47, Pero ¿dónde habla el habla como tal habla? Habla curiosamente allí donde no encontramos la palabra adecuada\, cuando algo nos concierne\, nos arrastra\, nos oprime o nos anima. Dejamos entonces lo que tenemos en mente en lo inhablado y vivimos\, sin apenas reparar en ello\, unos instantes en los que el habla misma nos ha rozado fugazmente y desde lejos con su esencia.;